¿Cómo crear un emprendimiento?

Si en tu corazón está el deseo de iniciar un nuevo proyecto, atrévete. Si bien hay desafíos que enfrentar al comenzar un emprendimiento, también son muchas las recompensas y la posibilidad de éxito. En este artículo comparto información sobre mi experiencia para emprender exitosamente.

Una idea, el comienzo de cualquier emprendimiento

Todo proyecto surge con una idea, una propuesta para resolver alguna dificultad. A veces pareciera que esas ideas surgen de la nada, simplemente aparecen. Por el contrario hay otras que vienen luego de mucho pensar, analizar y revisar. En cualquiera de los casos, lo mejor que puedes hacer ante una idea, incluso si ella puede lucirte alocada o absurda, es explorarla.

Si buscas en la historia de algunos famosos y millonarios, puedes ver que muchos de ellos comenzaron de la nada, sólo con su creatividad y deseo de ofrecer algo (un producto, concepto o servicio). Infórmate sobre Steve Jobs de Apple, quien creó Amazon o más recientemente los cofundadores de este concepto de alquilar espacios conocido como Airbnb.

A veces una idea puede lucir muy de avanzada, como las que tuvieron estos visionarios. Sin embargo, hay otras que también son más sencillas y son el inicio para resolver algún pequeño problema. Luego se puede avanzar hacia algo mayor, a emprendimientos más ambiciosos.

Investigar e indagar, asegura el éxito

Mi naturaleza es conservadora. No soy una persona muy arriesgada que se lanza de una vez sin mirar mayores detalles. Y esa característica me ha acompañado en mis emprendimientos. No estoy diciendo que esa es la única manera de hacerlo, pero si es la que funciona para mí. ¿Sabes cuál es tu forma? Te sugiero la definas.

Más allá del estilo, una nueva idea que queremos llevar a cabo, siempre nos llevará a entrar en áreas que no conocíamos. Tal vez la estructura de un negocio, la forma logística de manejar productos, la forma adecuada de vender la idea, entre otras. Por tanto es preciso hacer una investigación sobre esas áreas desconocidas. Afortunadamente vivimos en la era de la información y es bastante fácil acceder a experiencias de otros emprendedores, negocios similares y otros detalles.

Para mí, que mi mundo es el de las relaciones y la mayoría de mis emprendimientos han tenido que ver con asociarme con otras personas, he sido bastante cuidadosa a la hora de elegir con quienes hago alianzas. No sólo me interesan los talentos y aportes que las personas pueden ofrecer al proyecto. También es valioso para mí saber la clase de persona que es, sus ritmos e intereses. Mientras más afines sean nuestros estilos, sé que es más fácil que fluya nuestra sociedad.

Claridad en la concepción de un emprendimiento

Para mí un nuevo proyecto es como un hijo. Siendo que soy renacedora, sé que el mejor regalo que podemos darle a un hijo es una llegada consciente a esta tierra. Hablando en términos más objetivos, mientras mayor claridad se tenga sobre cualquier nuevo proyecto o asociación, mayor es la posibilidad de éxito.

En esta fase, yo imagino tooooodo detalle de mi emprendimiento. Por ejemplo, ahora estoy organizando la Certificación del Proyecto Cielo de Bob Mandel en Aruba. En mi mente me he paseado por todo lo que viviremos en ese encuentro. Imaginé desde la llegada de cada uno de nosotros, cómo quedarán hospedados los participantes, la cantidad de comida que se requiere, los detalles del salón donde nos reuniremos. Imagino incluso la cara de satisfacción de los participantes al terminar el entrenamiento, todo cuanto se van a llevar. En cuanto a mi relación con el facilitador, Bob Mandel, conversé con él sobre lo que desea. Hablamos de las características del lugar, los horarios, ejercicios y materiales necesarios. En cuanto a mi socia, nos hemos reunido varias veces considerando todo cuanto hay que tener en cuenta para asegurarnos que el evento sea lo más exitoso posible.

Por supuesto que la realidad puede ser distinta cuando llegue, pero en la medida en que se plantean todos los escenarios, mayor será la probabilidad de que el resultado sea igual o mejor que el esperado.

En esta etapa, también se define un plan de trabajo y los tiempos necesarios. Es preciso detallar las actividades necesarias, inversión inicial y todos los recursos que se necesitan.

Llega el momento de ¡actuar!

Luego de que surge la idea, se investiga y conscientemente se define el emprendimiento y el plan de trabajo; estamos listos para llevarlo a que sea una realidad. Eso sólo ocurre con la acción.

Y esta es una etapa delicada porque no hay una única forma. Nuevamente depende de los ritmos. Entonces es preciso que ni estemos muy apurados en actuar sin tener la claridad del grueso del proyecto, ni ser tan minucioso que pasen días y meses y nunca se empiecen a llevar a cabo los planes.

Espero entonces que no te quedes en ideas, conceptos, planes y hagas eso una realidad. ¿Cómo? ¡Haciendo!

Una última recomendación: insiste y persiste. A veces estamos mucho más cerca de lograr el éxito pero nos rendimos muy pronto.

¿Conoces a Thomas Alva Edison? Fue un inventor y empresario estadounidense responsable de patentar más de 1000 inventos, entre ellos el fonógrafo, la bombilla incandescente y la cámara de cine. Este prolífico emprendedor dijo lo siguiente: El genio es uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración.

Así que ¡manos a la obra!

Estos y otros temas de la misma autora, puedes encontrarlos aquí en www.tuestima.com       y visitando www.carlaacebeydesanchez.com

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