Cerrar
Conexión entre cuerpo y mente

La conexión más importante que existe entre el Mindfulness y la reducción de los niveles de estrés, está directamente relacionada con el vínculo que existe entre cuerpo y mente. Aunque la medicina occidental se ha empeñado durante años en dar de lado esta relación, cada vez es más evidente que existe una conexión muy estrecha entre los pensamientos y emociones con los procesos de nuestro cuerpo físico y biológico. Cada vez más estudios neurocientíficos descubren y estudian esta vinculación que conecta los pensamientos y las emociones con nuestro funcionamiento fisiológico.

La respuesta fisiológica del estrés está basada en la evolución como especie del ser humano. Hace miles de millones de años, cuando una persona se enfrentaba a una situación en la que estaba en peligro su vida (un ataque de un animal, por ejemplo), su cuerpo debía activarse de tal forma para enfrentarse de inmediato con esa emergencia de supervivencia: preparándolo para la lucha o para la huida. Actualmente las cosas (algunas) son diferentes. Aunque no nos encontramos con ataques de animales que ponen en peligro nuestra vida, si es verdad que no han desaparecido los factores estresantes. Podemos reaccionar con una respuesta de lucha o huida ante un atasco de tráfico, una sobrecarga de trabajo, preocupaciones económicas o problemas de salud. Esto es así, porque nuestra respuesta fisiológica no tiene tanto que ver con el evento o el hecho externo, sino con el significado que le damos a ese hecho (evento interno o pensamiento).

Ante factores estresantes, y que nuestra mente interpreta como potencialmente peligrosos para nuestra supervivencia, nuestro cuerpo se activa para la huida y el ataque de manera inminente. Este tipo de respuestas fisiológicas consume recursos de sistemas fisiológicos, pudiendo afectar a nuestra salud si se mantiene este grado de activación por un tiempo prolongado.

La neuropsicología considera que las emociones y los pensamientos están ligados a elementos químicos e impulsos eléctricos que afectan a muchos sistemas fisiológicos, como el inmunológico, el músculo-esquelético, el digestivo, el circulatorio y el respiratorio. Por lo tanto, nuestros pensamientos y nuestras emociones pueden contribuir tanto a la salud como a la enfermedad. Además, y como nuestra mente no establece diferencias entre un peligro físico o un peligro psicológicos, ambos activan el mismo tipo de respuesta fisiológica: el estrés, para preparar el cuerpo para la huida o la lucha. Cuando el estrés cotidiano se prolonga en el tiempo sin apaciguarse, y sin que el cuerpo tenga la posibilidad de recuperar su equilibrio, sus efectos pueden contribuir al desarrollo de una larga lista de enfermedades: hipertensión, tensión muscular, problemas dérmicos, ansiedad, insomnio, trastornos gastrointestinales y digestivos, sistema inmunológico…

¿Qué ocurriría si prestásemos más atención a nuestras reacciones de estrés y, además, aprendiésemos a responder a ellas de una forma más constructiva, adaptativa y armoniosa? Cuando somos conscientes del estrés que impregna nuestra vida y de la manera en la que afecta a nuestro cuerpo y a nuestra mente, podemos empezar a desarrollar una serie de habilidades que nos sirvan para alcanzar un mayor equilibrio, tanto en nuestra vida, como en nuestras respuestas al estrés.

Uno de los principales beneficios del Mindfulness es que nos permite reconocer un amplio abanico de experiencias, entre las que también se cuentan estados internos difíciles, como la agitación y el miedo. Al aportar claridad y conciencia de estas experiencias internas, se puede llegar a desarrollar un restablecimiento del equilibrio entre nuestros diferentes sistemas fisiológicos y psicológicos.

El cuerpo está tan estrechamente ligado con la mente, que la capacidad de gestionar el estrés y de responder de forma más efectiva tiene profundas implicaciones en nuestra salud física. El mejor de los cuidados médicos es el que podemos proporcionarnos a nosotros mismos, esto nos permite tener cierto control sobre nuestro propio bienestar. En este sentido, la práctica del Mindfulness constituye una herramienta muy poderosa para ayudarnos a asumir un papel activo a la hora de cuidar de nosotros mismos y contribuir positivamente al bienestar global.

Irene Morales

Acerca de Irene Morales

Coach Espiritual. Psicóloga y Máster en Psicología Clínica y de la Salud. Acompañante en BioEmoción y facilitadora de técnicas Mindfulness. Consciente, como profesional, que iniciar un proceso de psicoterapia es siempre una difícil decisión, que cada persona es un ser único, con su propio pasado y presente, y que cada uno tenemos un ritmo de crecimiento diferente; me defino como acompañante en un nuevo camino de aprendizaje.

Déjanos saber tu opinión ...