Cerrar
Entrevista a: Samanta Villar
Periodista, Presentadora y Autora del libro “Madre hay más que Una”.

BIOGRAFÍA

Samanta Villar, periodista, presentadora y escritora. La televisiva Samanta, que alcanzó la fama con 21 días o Conexión Samanta, desvela su particular visión de lo “que nadie te cuenta de la maternidad” en su libro “Madre hay más que una”, un relato sobre la aventura de ser madre, nos muestra el lado más difícil, “ese que nadie te cuenta”, con sus luces, pero también con sus sombras, esas sombras que a veces se ocultan en el relato idílico de la maternidad.

ENTREVISTA

Samanta villar, expresa: “Se tendría que pagar un salario a las madres y los padres que crían a sus hijos, porque el sacrificio y la dedicación que requiere es bestial”. A continuación fragmento de esta interesante entrevista:

El camino hasta llegar a ser madre ha sido largo y no exento de sorpresas. Ahora, con la perspectiva de los años, ¿cómo sientes el proceso?

Bueno, el proceso fue más largo de lo que esperaba y también diferente a cómo lo imaginaba, porque realmente yo lo imaginaba de mis propios óvulos; pero más allá de eso, me parece que no ha cambiado mucho mi percepción. Yo he intentado que fuera lo menos duro posible y, aunque es cierto que me hubiera gustado no ser madre a los 40, sino serlo antes creo que hay cosas más graves en la vida.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la experiencia?

Lo que a mí me ha sorprendido es la poca información que me había llegado sobre los aspectos más difíciles de la maternidad. Con “difíciles” no me refiero a esas “quejas” que muchas madres pueden tener acerca de sus hijos, sino a aspectos más profundos. Yo nunca hubiera imaginado que se puede llegar a estar tres años sin dormir, ni que se podía llegar al dolor por agotamiento físico, a mí nunca me había pasado esto antes, o que se deterioraran tus relaciones personales porque estás agotada e irritable. Sí que te dicen que hay momentos duros pero duro me parece un eufemismo, realmente es infernal (risas). Lo digo entre risas porque desde luego no es literalmente un infierno pero ¡ostras! Puede ser una de las experiencias más negativas en muchos aspectos de tu vida. Si has tenido una vida plácida y de repente te das cuenta de que te duelen los huesos y que tienes que seguir levantándote… ¡Uf! Eso es ser madre también. Así que lo que más he aprendido es eso, todos los aspectos negativos que no me habían contado con los detalles que yo creo que describen la realidad. Por eso he insistido yo en eso. La gente se cree que solo lo vivo así. Y no, la parte maravillosa también la vivo, pero esa no la cuento porque ya la sabe todo el mundo.

Con “Madre hay más que una” buscas ofrecer una visión honesta sobre la maternidad. ¿Crees que lo has logrado o haría falta un segundo libro?

En esto de la maternidad cada año es una vida. Se pueden hacer infinidad de libros hasta que te mueres sobre el tema (risas). Sobre la crianza, la educación, el acompañamiento… Y esto me dicen que no se acaba nunca. Y yo me pregunto, ¿pero en serio tienes un hijo de 50 años y sigues sufriendo por él? Es algo que me sorprende mucho y que antes pensaba que era una exageración, pero ahora que estoy dentro me doy cuenta de que no. ¿Lo haré yo también? No tengo ni idea.

¿Por qué crees que tendemos a idealizarla?

En todos los temas en los que están involucradas la mujer y la sexualidad hay un discurso ya predeterminado de cómo se tiene que vivir. Y en ese discurso hay un refuerzo muy positivo de una opción. En el tema de la maternidad el axioma es: “ser madre es lo mejor que te va a pasar en la vida”. Y entonces está idealizada porque todas las mujeres que coinciden en su vivencia con ese relato lo cuentan públicamente, con lo que se refuerza más esa idea. Sin embargo, las que no lo viven así no lo expresan públicamente porque quedan estigmatizadas. Así es como funciona la idealización. Abundan los mensajes de refuerzo positivo y escasean los que lo asocian a una visión negativa.

A ser madre, ¿se aprende?

Efectivamente, creo que a ser madre se aprende. Esa frase de “Como madre lo sabrás” me parece entre idealista y malintencionada, no sé cuál de las dos. Como madre lo sabrás, no. Estarás muy despistada, sobre todo al principio, y como madre improvisas, cometes errores, aprendes… Como en cualquier otro aspecto de la vida.

No sé si conoces el libro de Carolina del Olmo ‘Dónde está mi tribu’, en el que habla de la falta de apoyo cuando te conviertes en madre.

¿Valoramos poco la crianza y los cuidados?

Eso sí que es cierto y es algo de lo que yo me arrepiento porque antes de ser madre también me parecía una opción que despreciaba. Y luego me di cuenta de mi error. Y además creo que eso se tendría que valorar en el PIB, se tendría que pagar un salario a madres y padres que crían a sus hijos, porque el sacrificio y la dedicación que requieren son bestial. Nadie se pregunta quién cuida al cuidador e igual que se plantea una ayuda a la gran dependencia debería estudiarse también para la crianza. Y valorarlo mucho, porque sinceramente es un sacrificio bestial, gratificante también, pero son 24 horas al día que frenan tu desarrollo en todo lo demás.

Dices en el libro que curiosamente a los 21 días de convertirte en madre tuviste un momento de inflexión total que te llevó a reorganizar un poco tu nueva situación. ¿Fue duro llegar hasta ahí?

Las tres primeras semanas de posparto, hasta que me di cuenta de que eso iba a continuar así, me pusiera yo como me pusiera, fueron terroríficas. Yo vivía una vida muy libre, muy emocionante, era muy dueña de mi tiempo y de mi estilo de vida… y de la noche a la mañana frenar en seco todo eso, estar encerrada en casa, sin poder dormir, dando el pecho a dos bebés, saliendo a contrarreloj… Fue un shock.

Recuerdo pensar: “me he metido yo sola en la cárcel”. Pero como bien dices el día 21 me dije que tenía que asumirlo y disfrutar de la cárcel. Por eso digo yo que un hijo destruye todo al llegar, que tu vida de antes se acaba. Bueno, más que destruir es que lo pone todo en standby. Algunas cosas sí que desaparecen ya para siempre, como ser dueño de tu vida, pero otras las vas recuperando poco a poco.

¿La depresión posparto es otro de los grandes tabús de la maternidad?

Es que como no se habla de estos temas… Yo antes pensaba que la depresión posparto se daba porque las mujeres idealizaban mucho la crianza y luego se daban cuenta de que era otra cosa. Pero es que incluso yo misma que ya pensaba que iba a ser esa otra cosa, se me cayó encima el mundo. Y luego además te das cuenta de que no es solo una cuestión mental, sino que también influyen las hormonas. Yo en el posparto era otra persona. Sentía distinto, pensaba distinto, si salía media hora de casa me angustiaba por mis hijos. Ahí se necesita apoyo psicológico, alguien que te diga que todo eso que te pasa es normal. Y claro, es un gran tabú porque muchas mujeres pensarán que están tristes por algo que deberían estar felices. Y tener una depresión y encima tener que silenciarla…

¿Cuál es el mejor consejo que podrías dar a una mujer que esté a punto de convertirse en madre?

Que pida ayuda siempre que la necesite. Que no se corte un pelo. Que no le dé reparos pedir ayuda, porque a veces nos sentimos como inútiles, pero no hay que agobiarse por no poder o saber hacer algo. No pasa nada, por eso no eres peor madre.

FUENTE: http://www.webconsultas.com/

Compartir este producto:
Denisse Troconis Aoun

Acerca de Denisse Troconis Aoun

Fundadora de TuESTIMA. Consultora Marketing Digital. Asesora Motivacional. Mamá Bloguera. Emprendedora. Líder Proactivo. Amante de la superación personal. Coach Autoestima Infantil.

Déjanos saber tu opinión ...