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Libérate del pasado y rejuvenece aprendiendo a perdonarte y a perdonar

Libérate del pasado y rejuvenece aprendiendo a perdonarte y a perdonar-Tuestima-Cuerpo-Antienvejecimiento

Perdonarte y perdonar es la clave de la eterna juventud y uno de los ejercicios más elevados y liberadores para alcanzar el equilibrio, la felicidad y la paz interior. Las implicaciones terapéuticas del perdón, son infinitas. Al perdonar tomamos el control sobre nosotros mismos.

Perdonar no significa olvidar y reconciliarse con la persona que te ha agredido u ofendido, esto es algo muy personal que cada uno elige, según el caso. Perdonar es no odiar, es extinguir el rencor, la rabia, la ira, el apego y los deseos de venganza. Es negarse a que el resentimiento se instale en nosotros.

Perdonar significa libertad de cualquier conexión de energía negativa a un evento o persona. Cuando perdonamos, nos estamos liberando a “nosotros mismos”, de nuestra propia esclavitud. El acto de perdonar no es un signo de debilidad, por el contrario,  es sinónimo de coraje, valentía, sabiduría y amor propio; es un acto de bondad hacia nosotros mismos.

“La mente que no perdona está desesperada, sin la perspectiva de un futuro que pueda ofrecer nada que no sea desesperación”. No permitas, que heridas del pasado afecten e interfieran en tu vida actual y te impidan avanzar. Libérate!

A mi juicio, lo más difícil y lo que más nos cuesta aceptar es que debemos perdonarnos a nosotros mismos. Requiere de un trabajo personal, que se inicia con el acto consciente, amoroso, honesto, decidido, intencionado y sincero, de darnos una nueva oportunidad. Por experiencia personal descubrí, que sin darnos cuenta, en ocasiones, somos nuestros peores maltratadores. Repetimos conductas aprendidas desde niños, que no identificamos y que en muchas oportunidades tardamos años en descubrir. Debemos deshacernos de los sentimientos de culpa y de autoflagelación mental .Este acto de liberación no es fácil de lograr, ya que muchas veces ni siquiera sabemos que nos estamos haciendo daño y necesitamos ayuda terapéutica para descubrirlo.

Deja de castigarte por lo que hayas hecho en el pasado. Hiciste lo mejor que pudiste, con las herramientas y recursos que tenías para ese momento. Suelta la culpa y trátate con tolerancia y amor. Obviamente, lo que tengas que corregir hazlo, y trabaja en ti, para vivir en armonía y bienestar. Es lo que en definitiva, todos deseamos.

Por su parte, la tarea de perdonar a los demás, tampoco es fácil. Reconocer nuestros errores, dejar de lado el orgullo y pedir perdón por actos que hemos cometido, a veces representa un trabajo titánico. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el perdón engrandece a quien lo pide y ennoblece a la persona que lo recibe. En ocasiones sin querer herimos a las personas que más apreciamos, muchas veces a nuestros propios padres, hermanos, familiares o amigos… Es muy fácil equivocarnos sin querer, hacer o decir algo que hiere, incluso a quienes más confianza tienen en nosotros. Debemos pedir perdón y perdonar cuando se requiera. Muchas veces sólo con el perdón podremos seguir adelante.

Luego de leer las consideraciones antes expuestas, ¿estás dispuesto a perdonarte y perdonar?, ¿crees que vale la pena perdonar?, ¿cuál es el grado de compromiso que estás en disposición de asumir para liberarte y alcanzar un mayor grado de felicidad a través del perdón?

¿Cómo hacerlo?

 Me ha resultado útil, la elaboración de planas y cartas, dado que mediante ellas, siento que limpio mi interior y me deshago de una pesada carga.

Para perdonarte a ti mismo. Escribe en forma de plana 21 veces diarias por 21 días consecutivos, como mínimo, la lista de todo aquello que decidiste perdonarte. “Yo, (tu nombre y apellido), me perdono amorosamente y completamente por (colocas lo que deseas perdonarte, “todo”).

Para perdonar a otros. Puedes utilizar el sistema de plana o una carta dirigida a la persona que te hirió y expresa todo lo que sientes por ella, sin que te quede nada por dentro. Léela varias veces con atención y cuando percibas que está completa, que no te quedo nada por decir, rómpela o quémala. Tú lo decides.

Como complemento de estos ejercicios, resulta de gran utilidad, utilizar afirmaciones positivas, te ofrezco estos ejemplos:

  •  “Yo, (tu nombre y apellido) envío amor y perdón a todas las personas que he conocido, y con las cuales me he involucrado directa o indirectamente”.
  • “Yo, (tu nombre y apellido) envío amor y perdón a mis padres y familiares, y sobre todo me perdono a mí mismo, porque yo soy amor, y por lo tanto abundo en amor, atraigo puro amor y sano con amor todo lo que soy”.

“Los lamentos, las  hostilidades, los resentimientos y los remordimientos se convierten en heridas emocionales abiertas que aceleran el envejecimiento. Perdone y olvide para revertir el proceso de envejecimiento”. – Deepak Chopra.

Isabel Aoun González

Acerca de Isabel Aoun González

Directora Editorial. Abogada. Asesora Motivacional. Blogger. Apasionada por convicción de la salud física,mental y espiritual. Dedicada a la búsqueda de herramientas que contribuyan con el bienestar integral.

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