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Libertad Emocional “A través del silencio de la meditación”

libertad emocional

¿Alguna vez te has sentido atrapado en el dolor sin saber qué hacer? Una de las situaciones más difíciles en la vida son esos momentos en que la pesadez de nuestras emociones se convierten en el ancla de nuestro corazón, como superar la tristeza, frustración o negatividad de nuestra vida. ¿Qué hacer cuando no sabemos cómo actuar?

La mente clasifica cada momento que vivimos. Clasifica los recuerdos de nuestras experiencias y  memorias, nuestros miedos pasados, presentes y futuros; así todo lo que vivimos lo  deposita en la balanza de la “felicidad” o la “tristeza” -esto es la dualidad emocional- o somos felices o desdichados. Vivir añorando la felicidad o la ausencia de la tristeza nos convierte en prisioneros de las emociones; vivir  en los temores del futuro y los dolores del pasado nos convierte en esclavos de las adicciones de la mente; mientras vivamos en la dualidad de los momentos viviremos esclavos de la emoción.

Nuestra libertad emocional comienza cuando generamos en nuestra conciencia la capacidad de aprender a reclasificar nuestras experiencias, pero ¿cómo hacer esto? ¿Cómo reclasificar nuestras experiencias si de aquí parece venir la medida de nuestra alegría o tristeza, de nuestro éxito o fracaso?  La respuesta es sencilla, no “clasificándolas”. Debemos aprender a contemplar nuestras experiencias sin generar un juicio personal sobre ellas, de esta manera dejarás de concederles un lugar en el espacio de tu mente. Cada vez que clasificas una emoción o experiencia -especialmente las dolorosas- les concedes un lugar en tu memoria y esto sucede porque emites un juicio ante lo sucedido (a esta acción le llamamos prejuicio).

Para entenderlo mejor, cierra tus ojos por un momento y visualiza la repisa de tu casa o ese espacio en tu hogar donde guardas o coleccionas los objetos del recuerdo, tal vez esas figuritas que compraste cuando visitaste algún lugar, o ese pequeño objeto que alguien especial algún día te dio. Toma una de esas figurillas en tu mano y obsérvala, ¿qué memoria trae a tu corazón? …tal vez con quién ibas cuando la compraste, tal vez puedas ver con claridad lo que te rodeaba, tal vez puedes ver o sentir el estado de ánimo en el que te encontrabas (bueno o malo).

Similar a este ejercicio funciona nuestra mente con nuestras experiencias, al juzgarlas,  automáticamente las colocamos en la balanza del corazón y la repisa de la memoria donde siempre estarán a nuestro alcance.

Nadie desea vivir con tristeza, pero más allá de vivir tratando de esquivar la tristeza y vivir resguardando los momentos de felicidad, podemos y debemos aprender a vivir con verdadera plenitud  ¿cómo?

libertad emocionalConocerse a sí mismo es la respuesta.  A través del silencio de la meditación descubrimos que quien no se conoce a sí mismo no conoce la vida ni el poder de la existencia. La libertad emocional viene de adoptar la capacidad de SER tanto en la tristeza, como en la alegría, como Gibran lo dice en su poesía de “Alegrías y Tristezas”. Cultivar la presencia de tu ser con conciencia en el simple hecho de “existir y ser” es esencial para poder vivir con plenitud; cultivar esta presencia a través de la meditación es formar una alianza, donde como un “amoroso ladrón” llega el silencio a limpiar la casa de tus pensamientos.

La filosofía védica compara la mente con un lago cuyas aguas son agitadas por las tormentas del miedo, ira, resentimiento y  codicia, estos vientos soplan todo el tiempo sobre el lago. Cuando estos vientos soplen  recuerda que tú eres el dueño del cielo y las nubes, de hecho eres el dueño de todo el paisaje,  tus pensamientos (las nubes) se alimentan de las aguas del lago de tu mente pero justo a la orilla del lago está tu imparcialidad.

Contempla desde la  “Imparcialidad” tus experiencias y cultiva la capacidad de sentarte sobre ella. En los momentos de tristeza, frustración o ira puedes observar con mayor claridad la presencia del creador de la experiencia, las aguas subirán, pero sabrás que son fluctuaciones de la mente, te mojarás pero no te hundirás.

La práctica de la meditación  nos ayuda a entrar en el estado de Samadhi  donde la mente se vuelve quieta, en este estado el ser contempla el momento presente donde aprende a calmar la tormenta mental. Es por eso que  “La imparcialidad ofrece el mejor lugar de reposo”.

Cultiva la presencia de tu ser, cultiva el agradecimiento y entenderás que las frustraciones, negatividad, ira o resentimiento simplemente se han disfrazado de ese  viento que altera las aguas de tu lago. Tal vez las plumas de tus alas  han sido quebradas por estas experiencias para que así aprendieras a volar sin ellas.

La libertad emocional llega en los momentos en que lo único que necesitamos hacer cuando no sabemos qué hacer es “vivir y contemplar” nuestra existencia y experiencias con amor.

Me permití compartir este artículo de la escritora Raquel Muñoz, con todos ustedes, dado que me pareció excelente y útil para toda la comunidad TuEstima. El artículo original se denomina “Libertad emocional”. FUENTE: https://choprameditacion.com/article/48-libertad_emocional

Isabel Aoun González

Acerca de Isabel Aoun González

Directora Editorial. Abogada. Asesora Motivacional. Blogger. Apasionada por convicción de la salud física,mental y espiritual. Dedicada a la búsqueda de herramientas que contribuyan con el bienestar integral.

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