¿Cómo enseñar a nuestros niños a manejar sus emociones desde temprana edad?

Muchos de nuestros problemas emocionales como adultos, vienen de generaciones anteriores. En ocasiones, consideramos que sería más sencillo manejar nuestras emociones y sentimientos, si nuestro entorno familiar hubiera detectado nuestras debilidades y nos hubieran enseñado algunas habilidades o destrezas en ese campo.

Como punto previo, vamos a distinguir “la emoción” de “el sentimiento”, siendo  “la diferencia fundamental que la primera es totalmente básica, primitiva y unidireccional (en el sentido de que es algo que aparece automáticamente al presentarse un estímulo) mientras que el sentimiento incluye la capacidad de pensar y reflexionar de manera consciente sobre lo que se siente y, por tanto, tiene que ver con la capacidad de pensar en términos abstractos y simbólicos”.

Ahora bien, como padres, debemos ofrecerles a nuestros hijos la mayor cantidad de herramientas para enfrentarse al mundo de hoy. Empezando por reforzar su autoestima, como pilar fundamental de una vida sana y equilibrada. A continuación unas recomendaciones para reforzar la autoestima, tomadas del libro “Manual para padres”- Juan Ricardo Díaz:

A= ámalo y acéptalo tal cual es.

U= utiliza siempre palabras amables y respetuosas para corregirlo.

T= ten siempre en cuenta sus verdades, necesidades y prioridades.

O= organiza la estructura de reglas de la casa, apropiadas a sus capacidades.

E= enséñale a triunfar y tener éxito en la vida, sabiendo enfrentar los fracasos.

S= se un padre ejemplar, trabaja su autoestima.

T= trátalo siempre con mucho amor, respeto y consideración. 

I= implanta un sistema comunicacional asertivo en el hogar.

M= mantenlo fuera del alcance de cualquier tipo de abuso o agresión.

A= acostúmbralo a estar siempre feliz y contento.

Los niños tienen bastante facilidad para adentrarse en el mundo de los sentimientos, puesto que están más conectados al mundo emocional y les cuesta menos trabajo observarse.

¿Cómo enseñar a nuestros niños a manejar sus emociones desde temprana edad?

Asimismo, dado que los primeros años de vida son decisivos en la gestión sana de las propias emociones, aun cuando dicho proceso se desarrolla a lo largo de toda la vida, los invito a implementar estas recomendaciones:

  1. Conoce a tu hijo

Mantente alerta para que puedas detectar las situaciones que detonan sentimientos negativos en él, ya que será de gran ayuda para enseñarle cómo enfrentarlas de una mejor manera. Se trata más de “Gestionar” que de “Controlar”, dado que las emociones en sí mismas no son malas, solo demos aprender a sacar lo mejor de ellas y a utilizarlas adecuadamente.

  1. Enséñale a reconocer sus emociones

Muéstrale como reconocer las sensaciones que percibe mostrándole dibujos de expresiones faciales diferentes, con las que pueda identificar qué están sintiendo los personajes. Ejercicios de conciencia emocional como saber identificar las emociones con la ayuda de un espejo en el que nos miramos y reproducimos caras reflejando distintos estados emocionales como alegría, rabia, miedo, tristeza, sorpresa, son de gran utilidad.

Cuando el niño comienza a ponerle nombre a sus emociones, se apropia de ellas; siendo este el primer paso para aprender a expresarlas de forma adecuada y a controlar su expresión. Cuando saben ponerle nombre, podemos preguntarle porque se sienten así y trabajar en ello. De esta manera tu hijo estará desarrollando su inteligencia emocional y será capaz no sólo de saber qué está sintiendo, sino también qué pasa en los demás, trabajando su empatía.

  1. Evita la sobreprotección y enséñalo a manejarse solo

Si tu hijo necesita de otros para entretenerse y ser feliz, tendrás que enseñarle que tiene que valerse por sí mismo, buscando formas de entretenerse solo. Debe ser capaz de pasar un buen rato dibujando o pintando, por ejemplo. También debe aprender a disfrutar de la compañía de otras personas y compartir. Asimismo, debes promover los cambios y nuevas actividades para que aprenda a desenvolverse, a equivocarse y continuar.

  1. Enséñale a calmarse

Los arranques emocionales son situaciones magníficas para enseñarles los beneficios del autocontrol, así como enfrentar los fracasos, la frustración que conllevan y seguir adelante. Estimula el entendimiento de aquellas situaciones que hay que aceptar y no podemos cambiar. Felicítalo cuando esté calmado o cuando entienda las razones por las cuales algo no podrá suceder o realizarse y enséñale a sustituir esos pensamientos y sensaciones negativas, por positivas, haciéndolo pensar en otra cosa, escuchando música, o dando un paseo. Esto será difícil al principio, pero le será de mucha ayuda en el futuro, si le ratificas constantemente la lección.

  1. Fomenta las habilidades sociales

Invitando a sus amigos a la casa o a realizar alguna actividad. A través del trabajo en equipo en el hogar, asignándole tareas sencillas acorde con su edad y capacidad. Permitiéndole expresarse en reuniones familiares, sin que se convierta en el único foco de atención. Inscríbelo en cursos, talleres o actividades deportivas, a fin de que comparta con niños de su edad y aprenda a desenvolverse.

  1. Respeta las rutinas del niño

El cumplimiento de normas y horarios regulares le brindan serenidad emocional. Hay un tiempo para comer, dormir, estudiar y jugar.

¡La emoción mueve a la acción, por lo que buenas emociones darán lugar sin duda, a buenas acciones!

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