¿Cómo formar el hábito de meditar?

¿Querés hacer meditación y te cuesta seguir el hábito? Para obtener los poderosos beneficios de meditar, es necesario convertirlo en una rutina. Como la meditación es un estado de conciencia, leer cuáles son los beneficios sólo va a darte un poco de curiosidad sobre el verdadero impacto que puede generar en tu vida…

El cambio viene con meditar regularmente, así que es tiempo de que empieces a hacerlo. Y con respecto a esto, hay un mito muy común en la mayoría de las personas que empiezan a formar el hábito… un mito que vamos a derribar en este artículo.

Antes de seguir: no voy a hablarte de cosas filosóficas o religiosas con respecto a meditar. La cosa no va por ahí. Voy a mostrarte una perspectiva diferente, cómo tu cerebro evoluciona con la meditación y se hace más fuerte, más rápido y creativo…

Desde mi perspectiva, meditar es un Hábito de Éxito, tan importante como el de fijarte metas y completarlas.

¿Por qué meditar es un hábito de Éxito? En primer lugar, para lograr cualquiera de tus máximas aspiraciones en la vida, precisás una mente clara. Y nada genera más claridad en tus pensamientos, que practicar meditación.

Podés obtener poderosos beneficios que te permiten liberarte del estrés, alcanzar tu equilibrio emocional, tomar mejores decisiones y tener más energía.

Así que veamos algunos descubrimientos súper interesantes, que te muestran porqué meditar te vuelve más enfocado, más rápido y mejor.

Hay importantes avances de la Neurociencia sobre este tema, y nos ofrecen otra mirada sobre los secretos del desarrollo espiritual. Secretos que empecé a descubrir a los 6 años, haciendo Zazen (técnica de meditación japonesa) en las clases de Karate.

Ahí apareció mi primera señal sobre cómo funciona la mente y qué hacer para generar claridad en la confusión y el desorden. Después de dejar el Karate también dejé las prácticas, y pasaron casi 10 años hasta que volví al hábito de meditar.

Imagínate un joven ansioso, obstinado y preocupado por el futuro, aprendiendo técnicas de meditación y respiración consciente, del maestro que inició la revolución del yoga y la meditación en Estados Unidos, Swami Muktananda.

Así conocí todos los beneficios mentales y físicos que se generan meditando. Uno de esos beneficios, tu cerebro evoluciona y se vuelve más fuerte con la meditación, lo probó un estudio de la Universidad de Harvard…

Estudiaron el cerebro de meditadores experimentados, y descubrieron que estas personas:

  • Regulan fácil las emociones
  • Reducen los niveles de estrés
  • Aprenden más rápido
  • Envejecen más lento
  • Toman mejores decisiones
  • Y se sienten más felices a lo largo del día

Tu mente cambia con la Meditación… ¿Genial no? ¿Te preguntás si funcionará con vos?

A través de seminarios y, mi libro “Entrena Tu Corazón”, enseñé meditación a cientos de personas, y puedo decirte que todos tuvieron estos resultados, y otros beneficios físicos y psicológicos.

Entonces… ¿Cómo formar el hábito de meditar? Te expliqué que primero precisamos derribar un mito:

La mayoría de las personas piensa que tiene que hacer prácticas largas de 1 o 2 horas por día para tener resultados rápido. En realidad, sólo precisan 5 minutos. Si, leíste bien, 5 minutos de meditación por día es suficiente.

Una vez que se automatiza dentro de la rutina diaria, una vez que se convirtió en un hábito, entonces pueden meditar durante más tiempo, por ejemplo entre 15-20 minutos.

Acá te dejo las instrucciones para formar el hábito.

#1 Buscá un momento de tu día, en el que esos 5 minutos de meditación encajen bien, de forma fluida con lo que estabas haciendo y lo que vas a hacer después.

Por ejemplo, yo medito después de ducharme y vestirme en la mañana, antes de ponerme a trabajar. Ese momento encaja bien en mi agenda del día. Me prepara mentalmente para enfocarme en mis proyectos y objetivos.

#2 Sentate de forma cómoda, con los brazos y palmas de tus manos hacia abajo, apoyados sobre tus piernas. La espalda erguida, la cabeza mirando hacia adelante con los ojos cerrados.

#3 Concentrá tu atención en tu respiración, en la sensación que produce el aire en el borde de tu nariz cuando inhalás y cuando exhalás. Y no hagas nada más que eso, durante 5 minutos.

#4 Antes de abrir los ojos, pararte y seguir con tus actividades, pensá en una cosa, persona, de tu vida por la cual te sientas agradecido o agradecida. Sostené tu atención en ese pensamiento unos segundos mientras experimentas la sensación de estar agradecido. Listo. Eso es todo.

Probalo esta semana y después escribime acá debajo en los comentarios: Después de meditar… ¿notaste una diferencia en tu estado de ánimo el resto del día?

¿Lograste concentrarte en tu respiración durante los 5 minutos?

Si pudiste observar los pensamientos que tenías en mente mientras meditabas ¿qué tema es el más recurrente?

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