Cómo mejorar tu productividad y tener más libertad

¿Alguna vez sentiste ansiedad por la cantidad de cosas para hacer, proyectos en los que trabajar, y no vas a llegar a terminarlos a tiempo?

¿Terminás algo en tu lista de tareas, y aparecen dos tareas más?

Trabajar así, es completamente abrumador… Sin embargo, hace unos años empecé a resolver esto, cuando me di cuenta que existen dos formas de ver la productividad muy diferentes entre sí.

Hay un viejo modelo de la productividad, y un paradigma nuevo y efectivo, que además viene apoyado por recientes descubrimientos de la Neurociencia y el desarrollo personal.

Así que para que no te enredes con ideas desactualizadas, voy a mostrarte cómo funcionan los dos paradigmas, y por qué sólo uno te permite volverte realmente productivo.

El viejo modelo de productividad tenía que ver con la eficiencia, es decir… cómo hacer más, en la misma cantidad de tiempo, o más rápido. Sin importar las condiciones en que se alcanzaban esos objetivos, ni la calidad del trabajo con el que se hacían las cosas.

Es el sistema de trabajo de las fábricas, que terminó aplicándose en cualquier cosa. Incluso en la industria de la auto-ayuda. Con el único objetivo de hacer más en menos tiempo.

Claro que el viejo modelo puede funcionar muy bien con las máquinas, pero… la realidad es que vos y yo somos seres humanos… Y con las personas, termina conduciéndolas al desgaste energético, al agotamiento emocional, y al exceso.

Sangre, sudor y lágrimas… Así fabricó una generación de “workaholics” con libertad CERO, que esperan la jubilación para tener un poco de calidad de vida (si llegan).

Veamos ahora el otro paradigma de la productividad: Desde esta nueva perspectiva, Productividad es hacer las cosas correctas, de la mejor forma o calidad posible, para lograr un objetivo específico.

En Estados Unidos hay una frase muy acertada con la que describen este paradigma: “High Quality Output”.

Voy con un ejemplo que te compartí en otro artículo: El año pasado decidí mejorar mi alimentación. No me gusta cocinar, y estaba almorzando lo que me llevara menos tiempo preparar. La forma de resolverlo, de acuerdo a los dos paradigmas se ve así:

  • Viejo paradigma de hacer más: “Voy a tratar de tener más tiempo para hacer el almuerzo y aprender a cocinar más variado”.
  • Nuevo paradigma de trabajar mejor: “Contrato un servicio de viandas nutritivas y pongo mi alimentación en manos de expertos”.

Voy con otro para el tema de hacer ejercicio:

  • Viejo paradigma de hacer más: “Voy a intentar hacer más ejercicio esta semana”.
  • Nuevo paradigma de trabajar mejor: “Uso las escaleras en vez del ascensor”.

Uno más, con el tema de las declaraciones de impuestos:

  • Viejo paradigma de hacer más: “Voy a aprender cómo hacer las declaraciones de impuestos de mi negocio, y tratar de acordarme de presentarlas a tiempo”.
  • Nuevo paradigma de trabajar mejor: “Delego las declaraciones de impuestos en un contador”.

Ahora, a partir de estos 3 ejemplos reales de mi experiencia…

¿Cuál de los dos paradigmas te suena mejor?

¿Cuál usás actualmente?

Con esta nueva perspectiva de la productividad, la misma que enseño en mi programa Tu Mejor Año, productividad no significa hacer más cosas, ni hacer lo mismo más rápido…

Este paradigma, aplicado a tus objetivos en el trabajo y en la vida, se trata sobre cómo podés lograr las cosas que más importan, trabajando mejor, para que puedas disfrutar de una alta calidad de vida y cuides tus relaciones y prioridades.

Por eso podés decir que estás volviéndote realmente productivo, si actualmente tenés estas 4 libertades:

#1. Libertad de enfocarte en las cosas correctas: De trabajar en las cosas importantes y en lo que te gusta.

#2. Libertad de estar presente: No necesitar preocuparte por el trabajo, cuando estás disfrutando con tu familia o amigos.

#3. Libertad de divertirte: Tener espacio en tu agenda para hacer cosas divertidas e interesantes, que a veces surgen de forma espontánea.

#4. Libertad de no hacer nada: Si, NO-HACER-NADA. Poder tomarte unos días sabáticos, por qué no un año, y que las actividades importantes de tu trabajo o tu negocio, y tus finanzas, sigan funcionando.

Vivir con estas 4 libertades… ¿Suena genial no?

Esto sólo es posible cuando te volvés realmente productivo. Así que te dejo otra pregunta… ¿Cuál de los dos paradigmas de la productividad elegís para tu vida?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aqui

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.