¿Eres feliz con tu edad?-Tuestima-Cuerpo-Autoimagen

Todas las sociedades, tienen ideas y etiquetas en cuanto a las distintas etapas de la vida. También como colectivo tenemos juicios en cuanto a si es mejor o no determinada edad. Crecemos inmersos en nuestras culturas y a veces tomamos como nuestras, esas ideas inculcadas. Creo que es mejor deshacernos de algunos parámetros limitantes o negativos para afirmar: soy feliz con mi edad o la etapa de vida en la que estoy.

En algunos países latinoamericanos con una mayor demografía joven hay un culto a esos rangos de edad y al aspecto físico, por tanto aquello que sale esos cánones es rechazado. A veces hay incluso cierta descalificación a las personas mayores. En algunos casos las mujeres y hombres gastan miles y miles para verse más jóvenes. No estoy en contra de eso, creo que es natural querernos ver bien. Pero cuando la apariencia física se vuelve el único foco de nuestra vida, creo que algo importante se pierde. Sobre todo porque más tarde o más temprano, esa apariencia va a cambiar.

Por otro lado, creo en el bienestar y pienso que ese debe ser el objetivo. Preguntas como ¿Qué me hace sentir bien? ¿Qué actividades puedo agregar a mi vida para ser más feliz? ¿Cuánto me quiero y me cuido? Todo esto entendiendo que además de la parte física, tenemos también otras partes de nosotros a atender: nuestra mente, emociones y muy importante nuestro espíritu.       

Cada edad tiene un regalo

Con frecuencia los seres humanos nos sentimos inconformes e infelices con la etapa de la vida en la que estamos. Cuando somos adolescentes, queremos crecer para no depender de la autoridad de otros. Luego cuando somos adultos, nos encantaría regresar a la niñez y así vivir una vida sin desafíos y preocupaciones. También es muy común que las personas de mayor edad se sientan mal consigo mismas porque no saben afrontar las limitaciones físicas que vienen con esa etapa.

Creo que más que enfocarnos en la edad, es preciso que busquemos nuestra felicidad. Esta viene de la aceptación, que no es más que abrazar y tomar lo mejor que trae la etapa que estamos viviendo.

Ojalá confiáramos en que Dios creo un mundo perfecto. Creo cada una de las etapas que vivimos y los años que experimentamos tienen un propósito. Por ejemplo la vitalidad y rebeldía de los jóvenes son fantásticas para romper paradigmas, traspasar límites, soñar y crear cosas nuevas. Cuando llega la adultez somos más calmados, menos impulsivos y por tanto medimos un poco más las decisiones que tomamos, disminuyendo los errores. Por otro lado, a la disminución de las habilidades físicas de un adulto mayor, le compensa con creces la sabiduría y la tranquilidad para abordar las dificultades, los desafíos y las relaciones.

Claro, nuevamente todas estas son generalidades pues siempre se puede ver a alguien de 60 con la irreverencia de una persona de 20. Esa es la maravilla que significa ser únicos.

¡La vida comienza a los 50!

En los próximos días cumplo 50 años y me siento fantástico. Estoy plena aún cuando puedo apreciar ciertos cambios en mi fisiología. Sin embargo, internamente estoy tan bien, que abrazo completamente esta edad que tengo. Me doy cuenta que tal vez decaen algunas cosas pero mejoran otras, unas que ahora para mí son más importantes. Por ejemplo:

1.- Mi metabolismo es más lento, pero a cambio soy mucho más rápida para perdonar. Esto sólo ha ocurrido producto de la sabiduría y las vivencias. Sé que mientras más pronto pase la página de cualquier evento desagradable, más regresaré a la felicidad y al amor.

2.- Mi piel tiene algunas líneas de expresión, pero siento que si pudiera sacarle una foto a “mi corazón”, éste estaría más liso. Creo que ahora le doy importancia a los eventos que verdaderamente los tienen y por tanto no me dejo abatir por discusiones, diferencias, ni opiniones adversas.

3.- Mis músculos tal vez no estén tan tonificados, pero mi espíritu es inquebrantable y mi autoestima está fuerte. Las experiencias de la vida y mi trabajo personal me han hecho darme cuenta de mi valía, más allá de cualquier número (peso, edad, saldo en la cuenta, seguidores en las redes, etc.). También mi conexión con esa parte mía que no puedo tocar ni ver, pero que siento y me une a Dios es muy, muy fuerte. 

Busca ser feliz en el momento de vida en el que te encuentres. ¡No esperes más!

Hace algunos años se hizo un estudio en Estados Unidos que se volvió muy famoso. Se hizo con personas de distintas edades que estaban enfrentando una enfermedad terminal y sabían que iban a morir. Quienes dirigieron el estudio preguntaban a sus pacientes cuales eran las 5 cosas que más lamentaban al mirar su vida en retrospectiva. La respuesta que ganó el primer lugar fue: haber vivido la vida que otros querían para él o ella, en lugar de haber tenido la valentía de haber vivido la vida que ellos querían para sí.

Es un gran aprendizaje, que espero puedas aprovechar, sin importar los años que ahora tengas. Se feliz, búscate y busca tu felicidad. ¡El momento para que seas feliz es ahora!

Estos y otros temas de la misma autora los encontrarás aquí en www.tuestima.com y en www.carlaacebeydesanchez.com

2 COMENTARIOS

  1. Actualmente tengo 50 años y me siento plena, he aprendido a valorar los detalles que enriquecen el alma, un amanecer ,la puesta del sól . Mi silencio, a equilibrar mis emociobes antes de emitir juicios sobre todo cuando la ira aparece. Es irónico en como cada días nos apegamos a las cosas materiales , al que quiero más de lo que tengo pero dejamos de lado el compartir un buen momento con una amiga, hijos ,familia y lo triste es que nada material te llevas cuando partes sino las experiencias vividas . La experiencia me ha permitido valorar, mis imperfecciones y a disfrutar de l9s momentos.

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