Conviértete en tu propio Coach o Entrenador, aplicando en tu día a día las siguientes recomendaciones y alcanza el éxito y realización personal:
- Elimina los “debería” de tu diálogo interno. Los “debería” suelen ser objetivos demasiados generales, o en algunos casos inalcanzables, que nos repetimos a diario: “debería hacer más ejercicios para conseguir una mejor figura, debería vivir en otro lugar o país, debería aprender inglés, debería ser más tolerante y paciente, debería hacer yoga o meditar, debería buscar otro empleo”. Estos son algunos de los “debería” que nos repetimos constantemente. Debemos enfocarnos en cultivar los objetivos realistas, en los que realmente estamos interesados y poner manos a la obra.
- Trabaja en tu proyecto personal. Una de las causas de insatisfacción con el propio estilo de vida es sustentarlo exclusivamente en las obligaciones y entretenimientos convencionales esporádicos. Emprende uno o varios proyectos que te apasionen, puede tratarse de una actividad intelectual que produzca una satisfacción personal o un proyecto solidario en una organización, por citar dos ejemplos. El proyecto debe entenderse como una pieza alrededor de la cual puede girar el crecimiento personal, ya que te hace vibrar, sentirte motivada y esperanzada.
- Refuerza tus puntos fuertes. A menudo se cree que debemos ser excelentes en todo, pero esta consideración es una utopía. Detente y haz una lista de tus habilidades, destrezas o fortalezas. Seguidamente, elabora un plan de acción para reforzarlas lo que te traerá con toda certeza, innumerables frutos. Por lo general, los seres humanos desarrollamos mucho mejor aquellas actividades en la que nos sentimos capacitados y nos gustan.
- Crea un valioso equipo. Vivimos en sociedad y estamos interconectados unos con otros. Las personas exitosas, no lo han conseguido solas o aisladas, buena parte de su secreto es que han sabido rodearse de personas que les han proporcionado apoyo y estímulos en los momentos oportunos. A menudo las dudas vitales pueden resolverse mejor con la participación de una persona ajena a nuestras preocupaciones.
- Imagina y visualiza tu vida ideal. Este ejercicio es mucho más eficaz, si además materializas tus ideas al convertirlas en imágenes y palabras escritas. ¿Qué tipo de vida quiero llevar? ¿Qué es lo que me hace feliz? ¿Qué tipo de familia deseo? Muchas personas son conformistas o se plantean objetivos muy simples porque no creen en sí mismas lo suficiente, como para alcanzar sus metas. Piensa en grande, visualiza en grande y actúa en la misma medida.
- Perdona y perdónate. El perdón libera de cargas emocionales y te otorga sensación de libertad para cumplir metas y perseguir tus sueños. Perdona a todos aquellos que te han hecho daño. Por otra parte, igual o más importante que perdonar a los demás es perdonarte. Todos cometemos errores y por ellos, no debemos sufrir eternamente. Aprende lo que tengas que aprender y continúa tu camino libre de cargas. Fluye con la vida. Libérate!
- Entabla estrecha amistad con tus miedos. Aprende a relacionarte con ellos y a manejarlos a tu favor, este es uno de los secretos de mantener una actitud sabia ante la vida. El objetivo no consiste en dejar de sentir miedo, pues está allí y tiene una razón de ser. El punto focal importante, es como reaccionamos ante él, nos paralizamos totalmente, o nos impulsa a tomar acciones para cumplir nuestras metas. Tú decides. Compartir las dudas y los miedos con naturalidad ayuda a adquirir mayor sensación de control sobre la propia vida..
- Aprende a escuchar los mensajes sutiles. Los inconvenientes o problemas en la vida, en muchos casos o por lo general nos avisan. Si no prestamos atención a los sutiles mensajes, estos evolucionaran hacia los conflictos. Otro aspecto vinculado a prestar atención a lo que ocurre en la propia vida, consiste en aprender a escuchar a los demás. Suena fácil pero no lo es. Las relaciones personales se hacen más positivas si en todo momento se mantiene una actitud de escucha y comprensión..
- Entrénate mentalmente para enfocarte en los aspectos positivos de los hechos o acontecimientos que te ocurren, incluso en aquellos que le otorgas una connotación negativa. Las personas que desarrollan la destreza de ver siempre el lado positivo de los acontecimientos, suelen ser menos críticas, no se etiquetan como víctimas de la vida, y superan los retos que se les presentan con mayor facilidad. Es normal y sano sentir a cabalidad nuestras emociones y sentimientos, incluso los que nos hacen detenernos, como la tristeza y el dolor, pero lo importante es no engancharse en ellos, pues eso nos lleva al sufrimiento. Deja la “película”, no te ayuda para nada. ¡Te mereces lo mejor!